– Fernando Sánchez – 
BILBAO, 11 Feb. (EUROPA PRESS) – El Lehendakari, Imanol Pradales, ha afirmado que hay que tratar de reducir el «impacto» en el empleo en Tubos Reunidos, donde se prevén 301 despidos y «actuar a una» con la «implicación de todos los actores» si el proyecto es «serio y sólido».
En un encuentro organizado por Deia, Pradales se ha referido a la actual coyuntura económica e industrial y a la situación de Tubos Reunidos, empresa que está en pérdidas y que ha anunciado un ERE para 301 trabajadores en las plantas de Amurrio y Trapagaras.
Pradales ha afirmado que Tubos Reunidos es un «claro ejemplo de la necesidad» de defender una empresa con «nivel de especialización y capacidad de competitividad». Según el Lehendakari, esta empresa será fundamental en términos de descarbonización y transición energética en Euskadi.
Tras calificar de «mazazo» la situación «dramática» de la empresa, Pradales ha insistido en que todos los actores deben implicarse en la defensa del proyecto industrial de Tubos Reunidos, garantizando que sea «serio, sólido y viable», lo que permitirá la continuidad del proyecto empresarial y el empleo industrial «a futuro».
«Esto exige que todos los actores estemos en la pomada: la dirección y sus accionistas, los sindicatos y las instituciones públicas, utilizando los diferentes instrumentos a nuestra disposición, así como los acreedores y los proveedores», afirmó.
En este sentido, Pradales ha manifestado que es crucial que todos «actúen a una», cada uno desde su posición. «Es importante que cuando se activa un dinero público en este país, lo haga a favor de un proyecto que tenga solidez y viabilidad a futuro, que garantice empleo y sea acompañado por un socio o socios privados», ha precisado.
El Lehendakari ha asegurado que, en el corto plazo, su principal preocupación es la situación de los 301 afectados «directamente por un ERE de extinción». Ha subrayado la necesidad de «estar a su lado» e intentar, en la medida de lo posible, «reducir ese impacto», sin descuidar el trabajo en un proyecto que debe ser «sólido, serio y viable a futuro».
«La necesitamos en Euskadi y también en el propio entorno europeo, dada la dirección que están tomando las necesidades del continente. Su actividad impacta directamente en el mercado de la descarbonización y la transición energética», ha manifestado.
Pradales ha calificado de «afortunadamente», la existencia de otras operaciones que están dando «buenas noticias». Citó, por ejemplo, el contrato firmado por Talgo para fabricar 20 nuevos trenes de alta velocidad para Arabia Saudí, lo que generará la contratación de personal en la planta de Rivabellosa.
Además, ha hecho referencia al «ruido» que rodea situaciones como la de Tubos Reunidos, aludiendo al peso industrial de Euskadi y la importancia del sector automovilístico, así como a la dependencia de mercados como el alemán, francés, italiano o el del Reino Unido, cuya situación está «lastrando» el crecimiento en Euskadi.
Pese a estos «problemas», Pradales ha indicado que entre 2023 y 2025, el empleo industrial en Euskadi ha incrementado en 2.000 puestos de trabajo. «Con que mejore la situación en Alemania y en el sector automovilístico de Francia e Italia, iremos mejor», ha avanzado.
Por ello, ha enfatizado que es necesario continuar invirtiendo, fortaleciendo los proyectos empresariales del país, diversificando mercados y apostando por la innovación, considerando que «a nada que se mueva a mejor en ese conjunto de mercados, obtendremos un efecto arrastre que se reflejará en la capacidad de crecimiento de la economía vasca y en la creación de empleo».
Pradales también ha recordado la nueva política arancelaria de Estados Unidos y ha señalado que el año ha sido «complicado», especialmente para algunos sectores, debido a una «incertidumbre añadida».
«Es complicado tener relaciones comerciales sanas cuando estás permanentemente mirando cuál será el arancel que aplicarán, además de que el acuerdo con la Unión Europea se demoró prácticamente hasta agosto. De hecho, aún hay capítulos que no se han cerrado y que siguen abiertos», explicó.
El Lehendakari ha indicado que algunas empresas vascas tienen «una dependencia muy relevante» del mercado estadounidense, así que esta crisis arancelaria ha tenido impacto en la economía vasca.
Pradales ha enfatizado que es fundamental tomar conciencia de que no nos enfrentamos a una cuestión coyuntural, sino a un «cambio de era». «El mundo tal como lo conocíamos ha desaparecido. La geopolítica marca la agenda, no solo internacional, sino de la política interior. Las reglas existentes han saltado por los aires y se está reconfigurando un mundo muy distinto», remarcó.
En consecuencia, se debe actuar de manera adecuada. Pradales ha señalado que Europa, que dispone de un mercado «más amplio» que el de Estados Unidos y con mayor capacidad económico-financiera, también está sometida a la «presión» de China, el cual «inunda el mercado europeo» y enfrenta el problema «no resuelto» de la soberanía energética.
«O nos lo tomamos en serio, o esto no durará mucho tiempo», declaró Pradales, quien destacó que existe un «debate interno» entre quienes apoyan la opción del «Made in Europe» y quienes son más reticentes.
Según su opinión, hay que «acertar» y el tiempo es limitado. Por lo tanto, cree que ha llegado el «momento de la acción conjunta». «Europa debe tomar conciencia de la situación y lo que toca hacer es actuar», subrayando el papel de aquellos que tienen «una condición subestatal» para participar en estos debates y en la toma de decisiones, así como en la aplicación de los principios de subsidiariedad en el diseño de políticas financieras, industriales y tecnológicas que se necesiten desarrollar.
VASALLOS DE TERCEROS
Finalmente, Pradales ha afirmado que los aranceles de Trump son «un símbolo, pero hay muchos otros». Ha defendido la necesidad de generar «una única respuesta europea para que Europa siga siendo un actor global». «Si no lo hacemos, seremos vasallos de terceros», concluyó.
Pradales añadió que es fundamental «abrir la tapa de la gobernanza europea», eliminar la regla de la unanimidad y tomar decisiones arriesgadas. «No nos queda otra. Si no, seremos subordinados y no actores globales», afirmó.
El Lehendakari ha indicado que el Gobierno y el resto de instituciones vascas están tratando de «alinear todos los instrumentos desde el punto de vista industrial y económico con lo que exige el momento», destacando que «deben ir muy en la línea de lo que Europa decida como actor global».
