MADRID, 5 Mar. (EUROPA PRESS) – El Cabildo de Tenerife está a punto de iniciar las obras de construcción de un telepuerto, junto al Instituto Tecnológico y de Energías Renovables (ITER) y la empresa tecnológica Arquimea con su filial CanarySat. Este proyecto convertirá a la isla en un «hub atlántico» de las telecomunicaciones, destinado a ofrecer servicio a África, América y Europa en el control de satélites.
El proyecto, que cuenta con fondos europeos y un presupuesto que ronda los 18 millones de euros, creará en una primera fase entre 120 y 140 empleos de alta cualificación de forma directa. Se espera que en una segunda etapa se ponga en órbita una red propia de satélites y un centro de control para gestionar su funcionamiento.
Recientemente, una delegación de la corporación tinerfeña, encabezada por la presidenta Rosa Dávila, visitó el centro de control de satélites operado por Hispasat en Arganda del Rey (Madrid), uno de los más importantes de España. Durante la visita, Dávila destacó que la isla se ha puesto «en el mapa» de los proyectos aeroespaciales con diversas iniciativas, incluyendo la creación del telepuerto, subrayando que en el primer año ya se desplegarán diez antenas.
La presidenta calificó este proyecto como una «infraestructura crítica», resaltando la importancia de contar con «soberanía» en el ámbito de las telecomunicaciones. Resaltó que no solo se están trabajando en satélites propios, sino que se está construyendo una constelación de satélites canarios que permitirá, además, el control y la observación de la Tierra para monitorizar fenómenos meteorológicos.
Además, Dávila reivindicó el modelo de «empleo de calidad» que se desarrollará, destacando el «ecosistema» tecnológico que ya existe en la isla, que incluye el cable submarino de Canalink, el superordenador del ITER y el centro de datos D-ALiX. «No solamente se trata de tener los satélites en distintas órbitas, un centro de control de satélites y un telepuerto para anclar toda esa información, sino además poder distribuirla. Todas esas condiciones se dan en la isla de Tenerife», afirmó.
El consejero de Innovación, Juan José Martínez, también expresó su confianza en el telepuerto. Apuntó que este se suma a la constelación de satélites de observación ya adjudicada a la empresa Telespazio Ibérica por 21,2 millones de euros, lo que apuntalará un «sector incipiente» en la isla, que ha visto la instalación de más de seis empresas en el último año y medio vinculadas al ámbito aeroespacial.
Martínez añadió que el Instituto Astrofísico de Canarias (IAC) proporciona un «paraguas» con su «capacidad de transferencia» y el «esfuerzo» en la formación, tanto en el sector universitario como en la Formación Profesional, dado que habrá una alta demanda de profesionales en este ámbito.
El director general de CanarySat, Antonio Abad, comentó que el telepuerto, junto a la constelación de satélites, mejorará la infraestructura y capacidad de los operadores, asegurando que Tenerife esté mejor conectado y que se ofrezcan mayores y mejores servicios. Esto incluye la posibilidad de que satélites «puedan conectar en tiempo real» con la isla.
Abad también destacó la generación de un «servicio de conectividad seguro» para administraciones públicas, infraestructuras críticas y comunicaciones empresariales, afirmando que la isla jugará un «papel esencial» entre los tres continentes.
Pedro Duque: Una apuesta por la «modernidad»
El presidente de Hispasat, Pedro Duque, subrayó la importancia de contar con un telepuerto que brinde «tranquilidad» a las comunicaciones. Valoró la apuesta del Cabildo de Tenerife por la «modernidad», resaltando que muchos servicios «imprescindibles» en el futuro se ofrecerán vía satélite, siendo menos dependientes de la expansión terrestre de cables y zanjas.
Duque también destacó el valor del IAC en Canarias y su «visión» más allá de la instalación de telescopios, enfocándose en preparar a las nuevas generaciones de astrofísicos y astrónomos para aprovechar los cielos limpios de la isla para desarrollar la sociedad y nuevos negocios.
Este enfoque proactivo ante la creciente «ola» de necesidades en comunicaciones presenta un «buen momento» para utilizar el «punto geográfico privilegiado» de Canarias y desarrollar los negocios que serán cada vez más relevantes en el futuro.
