
BARCELONA, 12 Mar. (EUROPA PRESS) – Adif cerrará el túnel de Rubí (Barcelona), por donde pasan trenes de mercancías que provienen del norte hacia el Puerto de Barcelona, a partir de la noche de este viernes al sábado durante siete semanas, con el fin de garantizar la seguridad de los trabajadores que realizan actuaciones de obras en él y acortar los tiempos, después de que un desprendimiento el pasado enero obligara a intervenir.
Así lo ha explicado ante los medios este jueves el director de Construcción de líneas explotación Este de Adif, Àngel Contreras, quien ha indicado que hasta ahora se llevaban a cabo las obras durante 12 horas, permitiendo la circulación de trenes en las otras 12 horas.
No obstante, tras valorar la evolución de las obras, se ha decidido cortar la circulación total de este túnel para poder reforzarlo, especialmente en la «zona crítica», que se extiende por unos 120 metros y en la que se están realizando trabajos de reparación y mantenimiento, mediante la instalación de redes en la bodega del túnel y chapas en el hormigón.
“Lo primero que tenemos que hacer es asegurar la zona. No podemos tener ningún riesgo hacia los trabajadores ni hacia las circulaciones”, ha subrayado Contreras, quien ha añadido que esta decisión permitirá agilizar las obras al máximo, con el objetivo de que entre mayo y junio hayan finalizado.
De hecho, los operarios han monitorizado los movimientos en el túnel a través de controles topográficos, detectando pequeños movimientos, llamados convergencias, que no están dentro de los umbrales considerados aptos. Sin embargo, esto no indica que la estructura vaya a colapsar.
En cuanto al volumen de trenes, Contreras no ha proporcionado una cifra diaria específica, pero ha precisado que el pasado viernes fueron 28 los convoyes que atravesaron el túnel a lo largo del día.
Alternativas
El director de Adif ha explicado que el objetivo es ofrecer facilidades a los trenes de mercancías que hasta ahora podían circular por este túnel; por ello, se plantean rutas alternativas para las circulaciones de ancho ibérico o convencional. Además de las rutas habituales desde el sur por Sant Vicenç de Calders (Tarragona) y Vilafranca (Barcelona), se considera la línea Montcada-Manresa-Lleida, aunque con algunas restricciones de carga y longitud.
Por otro lado, para los tránsitos de ancho internacional, se mantendrá como punto de origen y destino hacia Francia la nueva terminal de mercancías de La Llagosta (Barcelona).
