TOLEDO, 6 de mayo. (EUROPA PRESS) – El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha reaccionado a las declaraciones del Fiscal Anticorrupción, Alejandro Luzón, durante el juicio del denominado ‘caso mascarillas’, donde se indicó que el presidente del Gobierno no era «el número 1 de la trama». García-Page subrayó que «si el presidente del Gobierno fuera el número uno, estaría sentado en el banquillo».
Durante la presentación del Plan de Acción por la Vivienda 2026-2030, que tuvo lugar este miércoles en Toledo, el mandatario castellanomanchego afirmó que «para mí es de perogrullo». Además, sostuvo que «los jueces y el fiscal hubieran procedido si hubieran visto indicios», añadiendo que «lo demás son debates y críticas políticas».
García-Page también argumentó que el foco no debe estar en el juicio en sí, sino en «la responsabilidad en los nombramientos». Afirmó que «todos estamos convencidos de que alguien te puede fallar» y planteó que «el problema de fondo es cuál es el espacio». En este sentido, declaró que «cada uno entiende la responsabilidad política a juicio de conveniencia».
“INMENSA CARGA PROBATORIA”
Por otro lado, el presidente castellanomanchego ha relativizado el peso del juicio oral al señalar que «el 90% de las sentencias de los tribunales, y se lo digo como abogado, no tienen que ver con el juicio oral». García-Page explicó que «realmente, los juicios y las sentencias se basan en las aportaciones documentales».
En relación al proceso, argumentó que «el problema de este pleito es que es inmensa la carga probatoria que han aportado los propios inculpados», haciendo referencia a «mensajes entre los imputados y reuniones indiscretas a la vista de todos».
