El que fuera presidente del Consejo de la Universidad de Oviedo, Lalo Azcona, y el rector de la institución académica, Ignacio Villaverde. – EUROPA PRESS
OVIEDO, 28 Abr. (EUROPA PRESS) – El rector de la Universidad de Oviedo, Ignacio Villaverde, ha expresado su preocupación por «la celeridad con la que se ha dado luz verde a la llegada de universidades privadas a Asturias». Villaverde ha señalado que «es el Gobierno el que tendrá que dar explicaciones de por qué esta prisa en traer universidades privadas», haciendo énfasis particular en el caso de la Universidad Europea, que ha cambiado su estatus de universidad a centro adscrito con entre ocho y nueve titulaciones iniciales.
El rector ha indicado que comienza a tener «serias dudas sobre su viabilidad». «No sé si hay tanto mercado para tanta empresa universitaria. En tres años podríamos encontrarnos con tres facultades de medicina, cinco centros dedicados a enfermería y dos o tres de psicología. No sé si hay tantos estudiantes para tanto. Una cosa es tener una, pero tres haciendo lo mismo y trabajando lo mismo», afirmó Villaverde.
Sin embargo, también aclaró que este no es un problema exclusivo de la Universidad de Oviedo, sino que afecta a las empresas que han decidido establecerse en la región para ofrecer estos estudios. En cuanto a la preocupación de si la llegada de universidades privadas al sector sanitario podría perjudicar a los alumnos de la universidad pública en sus prácticas, Villaverde aseguró que eso debería ser motivo de inquietud para las instituciones privadas como la Universidad Europea, la Nebrija y la Alfonso X.
«Nosotros tenemos garantizadas las prácticas de Ciencias de la Salud de nuestros estudiantes en el sistema público. Es cierto que no podemos pedir exclusividad, pero eso sí lo tenemos acordado y no me genera ningún tipo de inquietud», añadió.
Lalo Azcona pide «no ser paletos»
Por su parte, Lalo Azcona, quien fue presidente del Consejo de la Universidad de Oviedo durante ocho años, se ha mostrado a favor de «una cierta tolerancia», argumentando que «no se pueden poner puertas al campo» y pidió abandonar «localismos y no ser paletos».
Azcona aseguró que «van a llegar distintas universidades en distintos formatos y tenemos que estar preparados para eso». Reconoció que la mentalidad en el ámbito educativo es diferente y exhortó a los ciudadanos a «abrir la mente» ante lo que está por venir.
Finalmente, destacó que la universidad pública es «muy buena y muy barata, especialmente la asturiana», y concluyó que «el que quiera estudiar en la pública lo hará, y el que quiera estudiar en la privada lo hará en la privada». Desde su perspectiva, estas son ofertas complementarias.
