TOLEDO 9 de mayo. (EUROPA PRESS) – Biznaga, la banda formada por Álvaro García (voz y guitarra), Jorge Navarro (bajo), Jorge Ballarín (batería) y Álvaro Casado (guitarra), volverá al estudio con Raúl Martín para grabar su sexto álbum de estudio, que será el sucesor de ‘¡Ahora!’ (2024) y cuyo material «tiene algo distinto».
En una reciente entrevista, la banda, que actuará en El Bonillo (Albacete) el 4 de julio y en Letur (Albacete) el 17 de julio, no pudo ofrecer muchos detalles sobre este nuevo álbum, ya que reconocen que aún carecen de información suficiente sobre el trabajo en el que se encuentran inmersos.
«A nosotros también nos gustaría tener más información sobre el nuevo disco de Biznaga. Somos los primeros y los mayores interesados en eso, vaya por delante. Nos gustaría marcar el teléfono de los Biznaga del futuro y que nos hablen de cómo ha sido su disco…», apuntan.
No obstante, han afirmado que cada nuevo disco que publican ha sido «siempre» una «vueltecita de tuerca» en la que han aportado «algo nuevo». «En este también se va a aportar algo nuevo, todavía es pronto porque queda más de medio año, pero los temas que se están haciendo en el local tienen algo distinto y hay canciones que no hemos hecho nunca».
«Ya se verá, porque después vas al estudio y las cosas cambian, se prueban cosas… Pero va a haber algo distinto. Igual que hubo un cambio de ‘Gran Pantalla’ a ‘Bremen no existe’, ahora habrá un cambio también a este nuevo disco, seguro», subrayan.
Diez Años de Carrera
Preguntados sobre los pasos dados a lo largo de su carrera, el grupo afirma que «no ha sido premeditado» y que son «simplemente cuatro amigos» que se ponen a tocar y hacer la música que les gusta «sin mayor pretensión que eso en sí mismo», siendo conscientes de que las decisiones tomadas, hayan sido aciertos o errores, han sido «coherentes» con su manera de ver la vida.
«Los cuatro estamos de acuerdo en que ha sido muy poco a poco y, por ello, las cosas buenas que nos han ocurrido nos han sabido muchísimo mejor también, porque comparamos con otros proyectos que hemos tenido o con nuestros compañeros de escena cuando comenzamos hace diez años y algunos han continuado y otros no. Hemos visto de todo», asumen.
Es por ello por lo que se han mostrado «muy contentos» con su propia historia, su manera de ver las cosas y cómo ha funcionado, siendo conscientes de que su éxito ha tenido que ver «con un montón de cosas», empezando por la gran cantidad de conciertos que han dado.
«Somos una banda que ha girado muchísimo y hemos tocado ante diez, 15 o 20 personas durante muchísimo tiempo. Nos hemos comido kilómetros y kilómetros», admiten, añadiendo que la «confianza y la pasión» por lo que hacen también han sido factores clave, al igual que el hecho de que a las personas que les gusta Biznaga «suele ser gente que se queda».
En este sentido, Biznaga afirma que no es una banda de moda y que su público «no es gente que suele escuchar música de moda». «La gente lo vive como algo importante que les marca, y eso hace que vayamos creciendo poquito a poco», han manifestado.
Parte de ese éxito también puede deberse a que han intentado mantener el control sobre la mayoría de los asuntos musicales y extramusicales que competen al grupo, como «buenos paranoicos, obsesivos, controladores y celosos» de su trabajo y autonomía creativa.
Pese a ello, han aprendido a saber delegar, porque consideran que es «bueno» para la banda la aportación, el punto de vista y la perspectiva de un agente externo que entienda al grupo y su universo. «Aun así, somos una banda que le gusta implicarse en todos los pasos y en todas las dimensiones que competen al grupo, porque le da valor a todo por igual en lo que se refiere no solo a las canciones, sino a la estética, la comunicación y lo que transmite el grupo en general», subrayan.
Respecto al panorama musical en España y su situación dentro de la industria, la banda señala que lleva ya unos tres años viviendo exclusivamente de la música, algo que consideran «muy extraño» y que a veces provoca «disociación». «Nunca pensamos que esto iba a ocurrir y nunca fue el objetivo», defienden, ante un fenómeno en el que «muchas bandas ahora» parecen nacer «con esa gran idea».
«Lo nuestro era simplemente para salvarnos a nosotros mismos y a nuestros colegas», añaden, reconociendo que labrarse una carrera musical en el país pasa más «por suerte y picardía» que por «trabajo y sacrificio». Así, opinan que son «una especie de privilegiados»: «No sabemos muy bien cómo ha ocurrido esto, pero nos está ocurriendo».
Los cuatro miembros de Biznaga son conscientes de que también están dentro de la industria musical, intentando ser «lo más coherentes» posible. «Con eso, con nuestras contradicciones, con nuestros fallos y aciertos, hemos aprendido mucho por el camino y será una batalla que durará toda la vida. Pero hacemos lo que podemos con lo que tenemos».
Una Banda Reivindicativa
El grupo se ha posicionado como una de las bandas más reivindicativas de la música española. Sobre su postura en ciertos asuntos, señalan que son «ciudadanos de este mundo». «Cuando vamos a trasladar lo que vemos, oímos y sentimos respecto al mundo que nos rodea, nos resulta difícil esquivar según qué cuestiones que determinan las vidas de las personas».
«Por eso consideramos que es útil, necesario y pertinente hablar sobre esas cuestiones. Cómo lo hagan los demás, yo no lo sé. Pero estar en el mundo tiene que ser de una manera política, aunque estar en el mundo son muchas cosas: desde lo personal e individual hasta tener un grupo», subrayan.
Uno de los temas que más han abordado es el de la vivienda. Mientras se grababa esta entrevista, el Congreso rechazaba el real decreto de vivienda que permitía la prórroga de los contratos de alquiler que vencieran antes del 31 de diciembre de 2027.
Es por ello que lamentan que en el país haya un clima de hartazgo «muy fuerte» que los «políticos profesionales de todo signo o están desoyendo o no están haciendo ningún caso». Señalan que no están sabiendo recoger esas propuestas y ese descontento para darles solución, lo que podría agravar la situación actual.
Asimismo, han destacado que si las medidas que se han decidido tomar «parece ser que van a ser bloqueadas», esto no hará «más que agravar» el problema que lleva «fraguándose desde hace bastante tiempo y con todos los visos de que irá a peor», por lo que seguirán hablando de vivienda en todos los niveles: en bares, con amigos, con la familia, e incluso en la música, el cine o la literatura.
Respecto a la movilización social, Biznaga señala que, si las cosas no se solucionan, estas deben continuar. «En el pulso en la calle la temperatura aumenta y empieza la violencia, quizás legítima, y es ahí cuando llaman a la clase trabajadora violentos. Pero violentos son ustedes que no están recogiendo nuestras necesidades, nuestros problemas y nuestra infelicidad estructural».
Finalmente, al ser preguntados si el posicionarse políticamente les ha pasado factura, han afirmado que ha sido beneficioso, porque «nos hemos posicionado de manera honesta y muy de acuerdo a nuestros principios y contradicciones». Y si les ha perjudicado, «no nos hemos enterado», aunque reconocen que «hay cierto dinero público gestionado por ciertos tipos de partidos políticos que no se lo van a dar a cuatro izquierdistas. No obstante, como seguimos tocando mucho y muy bien, no nos preocupa».
